miércoles, 11 de julio de 2012






Si me preguntarán cuantos años tengo les mentiría y les diría que unos cien años.

¿Es posible que en mi edad de casi veinte ya esté cansada de la vida?
No, creo que no... aunque muchos lo vean así. No es la vida ni el mundo lo que me cansa
como otros muchos dicen sino las personas.

Cada día que conduzco a modo automático por la autopista algún gato, perro o bolsa atropeyada me sobresalta el corazón y mi mente pega un brinco que hace que abandone que lo estuviese imaginando y me devuelva a la realidad inmediata.

Me esfuerzo, de verdad que me esfuerzo para creer que hay personas mejores pero es que ni yo creo que sea mejor que algunas, bueno... de algunas obviamente sí, pero no la mejor.
¿Y si ni siquiera yo me considero buena como voy a consideraros a vosotros buenos?
Já, nunca.

Que pensamiento tan ambiguo. Critíco la humanidad y aquí estoy compartiendo mis ideas con vosotros ¿Si tanto detesto a la gente por qué parece ser que busco la comprensión e incluso compasión de ella?

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