Permitid que sea sincera, de buen comienzo. No seré de vuestro agrado, las mujeres sentirán envidia y los hombres repulsión, no os agradaré ahora y os agradaré mucho menos a medida que avancemos. Os lo advierto, no es ni un alarde ni una opinión, si no simple y llanamente un hecho
sábado, 28 de agosto de 2010
Song
"Unas manos color canela rozaban, inconstantemente, las cuerdas de esa guitarra entonando de manera improvisada un vals. Acariciando con la púa de la tercera vez el extremo de esos hilos de metal suave o bruscamente asi como creía conveniente. Produciendo eco en el fondo de ella cuando, unicamente, nuestro aliento lo transportaba por aquella sala convirtiéndolo en una melodia. Interactuando con nuestros sentidos. Marioneta de mi imaginación, producto de mi composición"
viernes, 27 de agosto de 2010
Apariencia I
- Creí que no volverías a ser tú.
- ¿Cómo evitar ser quién eres?.
- Parecías defenderlo bien.
- Como dices, parecía. Eso no quiere decir que en verdad lo hicera.
- Cierto…
- Perdóname.
- No.
- ¿Por qué? ¿Es que no comprendes por lo que estaba pasando? No tenía nada que ver contigo…
- Pero en cambio si que lo pagaste conmigo.
- Lo siento, entiéndelo, entiéndeme. No sabía lo que decía ni hacía.
- A pesar de que se muy bien de que eras conciente que lo que decías y hacías estaba dañándome puedo comprenderte, pero nunca podré perdonarte.
- Inténtalo
- Intenta, tú, no mentir al mundo entero.
- Nunca nadie me preguntó si mentía.
- ¿En tal caso hubieses dicho la verdad?
- Por supuesto.
- No te creo.
- Ves… ¿Por qué decir la verdad si aún diciéndola no me creen? Yo puedo permitirmelo.
- Te creerían si desde un principio la hubieses dicho ¿Por qué no aparentar ser lo que eres?
- Porque son solo apariéncias, no tienen porque coincidir con lo que se es. Pueden ser diferentes.
- Pero también pueden no serlo… si, es cierto, hay mucho más allá de las apariencias pero aún así son ellas las que nos atrapan y nos impacientan con curiosidades.
- ¿Cómo evitar ser quién eres?.
- Parecías defenderlo bien.
- Como dices, parecía. Eso no quiere decir que en verdad lo hicera.
- Cierto…
- Perdóname.
- No.
- ¿Por qué? ¿Es que no comprendes por lo que estaba pasando? No tenía nada que ver contigo…
- Pero en cambio si que lo pagaste conmigo.
- Lo siento, entiéndelo, entiéndeme. No sabía lo que decía ni hacía.
- A pesar de que se muy bien de que eras conciente que lo que decías y hacías estaba dañándome puedo comprenderte, pero nunca podré perdonarte.
- Inténtalo
- Intenta, tú, no mentir al mundo entero.
- Nunca nadie me preguntó si mentía.
- ¿En tal caso hubieses dicho la verdad?
- Por supuesto.
- No te creo.
- Ves… ¿Por qué decir la verdad si aún diciéndola no me creen? Yo puedo permitirmelo.
- Te creerían si desde un principio la hubieses dicho ¿Por qué no aparentar ser lo que eres?
- Porque son solo apariéncias, no tienen porque coincidir con lo que se es. Pueden ser diferentes.
- Pero también pueden no serlo… si, es cierto, hay mucho más allá de las apariencias pero aún así son ellas las que nos atrapan y nos impacientan con curiosidades.
jueves, 26 de agosto de 2010
El bucle de la eternidad

Odio al ser humano con todo su esplendor...
Tan primitivo y absurdo, menudo pudor.
Se cree inteligente, se cree misericordioso, se cree invencible y se olvida de ser lo que cree que es, por lo tanto deja de ser. Y si deja de ser... ¿Cómo es que es? Solo existen las ideas y de nosotros depende darles vida o no. Eso da que pensar ¿eh? La pregunta es ¿Quién nos ideó? Y como no encontramos respuesta ideamos a un Dios ¿Ahora qué? Pero no podía durar para siempre, incluso la evolución aprendió a madurar y hoy en día algun ateo se salva de tal ingenuidad.
Nosotros mismos nos ideamos, eso es lo que creo.
Yo no soy lo de cuando nací, soy lo que he decidido ser... Pero no solo me he inventado si no que... ¡Tachán! también soy como me han imaginado.
Para mi, eso es la existencia. Y el único "Dios" que existe es la propia naturaleza... y todo cuanto nos rodea es naturaleza, nosotros mismos lo somos, por lo tanto todos somos dioses. Y pensareis:
No, porque los dioses son eternos.
Y yo os diré ¿Acaso la vida no es eterna? El individuo físico es lo único efímero ya que mientras tú mueres otros nacen... un ciclo sin fin: el bucle de lo eterno.
Tan primitivo y absurdo, menudo pudor.
Se cree inteligente, se cree misericordioso, se cree invencible y se olvida de ser lo que cree que es, por lo tanto deja de ser. Y si deja de ser... ¿Cómo es que es? Solo existen las ideas y de nosotros depende darles vida o no. Eso da que pensar ¿eh? La pregunta es ¿Quién nos ideó? Y como no encontramos respuesta ideamos a un Dios ¿Ahora qué? Pero no podía durar para siempre, incluso la evolución aprendió a madurar y hoy en día algun ateo se salva de tal ingenuidad.
Nosotros mismos nos ideamos, eso es lo que creo.
Yo no soy lo de cuando nací, soy lo que he decidido ser... Pero no solo me he inventado si no que... ¡Tachán! también soy como me han imaginado.
Para mi, eso es la existencia. Y el único "Dios" que existe es la propia naturaleza... y todo cuanto nos rodea es naturaleza, nosotros mismos lo somos, por lo tanto todos somos dioses. Y pensareis:
No, porque los dioses son eternos.
Y yo os diré ¿Acaso la vida no es eterna? El individuo físico es lo único efímero ya que mientras tú mueres otros nacen... un ciclo sin fin: el bucle de lo eterno.
martes, 10 de agosto de 2010
Amantes

~ Rosa en la boca, espinas en sus labios y un dulce beso sin sabor.
Margarita en mano y fuera un me quiere con cada pétalo de esa flor.
Limones dedican carantoñas bonitas esperando a que los muerdan unos muñecos de trapo deshilados que aguardan el momento extasiados.
Guerras armadas con ramos, sonrisas y tiernas palabras contra la tristeza y el temor de ser descubiertos bajo las sábanas de cada mañana.
Soledades embriagantes de alcoholes incesantes en las venas de los amantes.
Sombríos pensamientos que rodean sus días conscientes de que su juego es tan solo un pasatiempo y, después de este recreo delirante, volverán a sus vidas.
Emigrantes de boca en boca buscan el cariño de otras personas que cumplen el deber de sus esposos y esposas.
Solitarios que no encuentran en ninguno cualquier cosa que les haga sentir vivos, el revoloteo de mil mariposas. ~
Margarita en mano y fuera un me quiere con cada pétalo de esa flor.
Limones dedican carantoñas bonitas esperando a que los muerdan unos muñecos de trapo deshilados que aguardan el momento extasiados.
Guerras armadas con ramos, sonrisas y tiernas palabras contra la tristeza y el temor de ser descubiertos bajo las sábanas de cada mañana.
Soledades embriagantes de alcoholes incesantes en las venas de los amantes.
Sombríos pensamientos que rodean sus días conscientes de que su juego es tan solo un pasatiempo y, después de este recreo delirante, volverán a sus vidas.
Emigrantes de boca en boca buscan el cariño de otras personas que cumplen el deber de sus esposos y esposas.
Solitarios que no encuentran en ninguno cualquier cosa que les haga sentir vivos, el revoloteo de mil mariposas. ~
domingo, 8 de agosto de 2010
Quiéreme si te atreves

En una ocasión me quisiste ¿Verdad? ¿Verdad que lo hiciste? Aunque solo fuese por un instante… ¿Lo recuerdas?
No sé a que próposito a veces dices lo que dices o haces lo que haces, ni lo que quieres que entienda con ello. ¿Recuerdas alguno de esos momentos? Tú que no sueles acordarte de las cosas, dime ¿los recuerdas? ¿Son solo imaginaciones mías o en verdad estuvieron más que bien aunque un tanto desconcertantes?
- De ahí no me mueve nadie – me he dicho en un par de ocasiones pero al final mi preocupación por lo que pasa por tu cabeza en esas circunstancias, que es lo que piensas o como nos imaginas de lejos, desde otro ángulo que no sea el nuestro en esos momentos; me atrapa. Tu cabeza, tus chifladurías, delirios, pensamientos, tus palabras… la forma que tienes de expresarte, todo eso es lo que me atrapa. Hay tanto lenguaje no verbal…
En tus ojos se vislumbra todo aquello que callas. Pero… son siempre tan desafiantes. Me ponen a prueba al mismo tiempo que inspeccionan lo que pienso ¿Alguna vez lo averiguaste? Obviamente, no. En tu mirada hay una mezcla de curiosidad y miedo, o asi es como me miras… tal vez no te des cuenta. ¿Crees que puedo hacerte daño? ¿Crees que querría hacerlo? Si de verdad lo crees… ¿Por qué aún no lo he hecho? O bien, ¿Tienes miedo de hacerme daño? ¿Quieres hacerlo? Eso es algo que solo me concierne a mi.
- Para mí tu eres… tú eres…
Sin concluir la frase, buscaba inútilmente en mi memoria un término de comparación, que no acertaba a encontrar. Estas son las palabras con las que un gran poeta se atrevió a continuar su carta – Becquer – Pero lo cierto es que yo nunca fui una gran poeta. Él intentaba explicarle a una mujer hermosa que era la poesía, pero no se dio cuenta de que la poesía es el más anhelado sentimiento, la más buscada de las emociones según el momento. Y él se mostró perdidamente enamorado de ella con lo que se atrevió a decir “la poesía eres tú”. Ella con la curiosidad burlada en su rostro le miró frunciendo el ceño ¿A qué jugaba? Apuesto que pensó ella. Y yo, yo pienso igual. ¿A qué juegas? ¿No crees que llevamos así ya demasiado tiempo? Hay que encontrarle un fin, un buen fin. Uno que nos prometa el poder contar una buena historia cuando llegue el momento de dejarnos, ya sea ahora o de aquí un tiempo. Eso no importa, el futuro no existe. De lo único que podemos estar seguros es del pasado pero nuestra vida sucede constante e inevitablemente en el presente. El futuro es una mera invención para tenernos ocupados en el presente y dar una explicación a nuestros actos del pasado. Tú y yo nos lamentamos de no poder volver a nuestra niñez ¿Pero de verdad no podemos? ¿Quién nos impide escalar las montañas que dijimos que escalaríamos? ¿Convertirnos en esos arqueólogos, veterinarios, astronautas que todos los niños hemos soñado? Nadie. Y yo te propongo… hagamosló sin importarnos el mañana. ¿Capaz o incapaz?
No sé a que próposito a veces dices lo que dices o haces lo que haces, ni lo que quieres que entienda con ello. ¿Recuerdas alguno de esos momentos? Tú que no sueles acordarte de las cosas, dime ¿los recuerdas? ¿Son solo imaginaciones mías o en verdad estuvieron más que bien aunque un tanto desconcertantes?
- De ahí no me mueve nadie – me he dicho en un par de ocasiones pero al final mi preocupación por lo que pasa por tu cabeza en esas circunstancias, que es lo que piensas o como nos imaginas de lejos, desde otro ángulo que no sea el nuestro en esos momentos; me atrapa. Tu cabeza, tus chifladurías, delirios, pensamientos, tus palabras… la forma que tienes de expresarte, todo eso es lo que me atrapa. Hay tanto lenguaje no verbal…
En tus ojos se vislumbra todo aquello que callas. Pero… son siempre tan desafiantes. Me ponen a prueba al mismo tiempo que inspeccionan lo que pienso ¿Alguna vez lo averiguaste? Obviamente, no. En tu mirada hay una mezcla de curiosidad y miedo, o asi es como me miras… tal vez no te des cuenta. ¿Crees que puedo hacerte daño? ¿Crees que querría hacerlo? Si de verdad lo crees… ¿Por qué aún no lo he hecho? O bien, ¿Tienes miedo de hacerme daño? ¿Quieres hacerlo? Eso es algo que solo me concierne a mi.
- Para mí tu eres… tú eres…
Sin concluir la frase, buscaba inútilmente en mi memoria un término de comparación, que no acertaba a encontrar. Estas son las palabras con las que un gran poeta se atrevió a continuar su carta – Becquer – Pero lo cierto es que yo nunca fui una gran poeta. Él intentaba explicarle a una mujer hermosa que era la poesía, pero no se dio cuenta de que la poesía es el más anhelado sentimiento, la más buscada de las emociones según el momento. Y él se mostró perdidamente enamorado de ella con lo que se atrevió a decir “la poesía eres tú”. Ella con la curiosidad burlada en su rostro le miró frunciendo el ceño ¿A qué jugaba? Apuesto que pensó ella. Y yo, yo pienso igual. ¿A qué juegas? ¿No crees que llevamos así ya demasiado tiempo? Hay que encontrarle un fin, un buen fin. Uno que nos prometa el poder contar una buena historia cuando llegue el momento de dejarnos, ya sea ahora o de aquí un tiempo. Eso no importa, el futuro no existe. De lo único que podemos estar seguros es del pasado pero nuestra vida sucede constante e inevitablemente en el presente. El futuro es una mera invención para tenernos ocupados en el presente y dar una explicación a nuestros actos del pasado. Tú y yo nos lamentamos de no poder volver a nuestra niñez ¿Pero de verdad no podemos? ¿Quién nos impide escalar las montañas que dijimos que escalaríamos? ¿Convertirnos en esos arqueólogos, veterinarios, astronautas que todos los niños hemos soñado? Nadie. Y yo te propongo… hagamosló sin importarnos el mañana. ¿Capaz o incapaz?
lunes, 2 de agosto de 2010
ínfinito
Ínfinitas son las palabras que dispongo e infinitas mis ideas, pero ultimamente solo respondo a infinitas emociones pasajeras.
Nada es para siempre, en eso reside la magia y la belleza;
Vivimos en una era influenciada por la felicidad efímera: el gozo del placer momentaneo.
Nada es para siempre, en eso reside la magia y la belleza;
Vivimos en una era influenciada por la felicidad efímera: el gozo del placer momentaneo.
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