Hace tiempo que no escribo, que no escribo como antes. Añoro empapar las sábanas de lágrimas por ti, pero más añoro tus abrazos de ahora. Hoy empecé a leer varias historias de las que tenía, todas inacabadas... ¿alguna vez he acabado algo? No, me canso demasiado rápido ¿Por qué será que contigo no me pasa? bagh, no busco respuesta... me conformo con que dure. Al leerlas he podido darme cuenta de la poca gracia que tengo al escribir, se me da muchísimo mejor leer, incluso hay cosas que no se ni por qué las escribo ni por qué las escribí pero tampoco me importa demasiado. Son borrones en mi cabeza que me ayudan a la hora de entenderme, un bucle de emociones, un collage de miedos, pajas mentales, rompecabezas de frustaciones ¡Qué más da! Lo que importa es que soy consciente de que lo hago mal pero eso tampoco importa porque yo al menos lo hago. Sé que no me lee mucha gente pero ¡exacto! eso es algo que tampoco me importa, con tal de que una sola persona se digne a leer estas parrafadas tan tontas y carentes de originalidad ya es una grata sorpresa. Hace tiempo que quiero decirte cuanto te quiero decir que te quiero más de lo que en la vida he querido al querer.
Si, estúpido ¿verdad? es estúpida esta gilipollez para decirte que te quiero, pero es tan estúpido ese mismo te quiero que le quita importáncia a la primera estúpidez. Menos mal, si no, aún parecería más estúpida.

