viernes, 25 de junio de 2010


No quiero despertar, ya no me importa que todo sea un engaño... así soy feliz.
¿Qué más da que sea real o ficticio si el resultado es el mismo?

Si, seré una ilusa, ingenúa, estúpida por hacerme creer lo que no creo... pero de esa forma puede una sonrisa convivir entre mis deprimentes sentimientos. Y, la verdad, yo no quiero dejar de sonreír nunca. Porque ello me da vida, porque ello me da felicidad.

miércoles, 23 de junio de 2010


Y con el tiempo te das cuenta de que los errores cometidos no tuvieron porque ser en vano, que las peronas a las que tanto apreciaste y aprecias se escapan de tu mano.

Después de tantos años junto a la persona a la que oficialmente más quieres, descubres que no fuiste correspondido, ni lo eres, ni lo serás. Y eso es algo que duele... duele hasta perder la locura.

Cambiamos y cada día se consume un poco más de nuestra vida, un poco más de nuestra ignorancia, un poco más de nuestra felicidad y un poco más de nuestra necesidad de prevalecer sin estar cuerdos. La abandonamos porque ya no nos da lo que antes, porque ya no podemos darle ninguna utilidad.

Ahora he interiorizado tanto, en mi, el estar loca que ya no veo la diferencia, todo es igual, nada es distinto y, en verdad, todos lo estamos... es puro instinto.

jueves, 17 de junio de 2010

~ No creo todo lo que escribo ~

Este texto va dedicado a todos los psicópatas reprimidos, aquellos que codician todo el saber, quienes esperan que les sean contestadas todas sus preguntas, para los inteligentemente ingenuos, soñadores y engreídamente astutos, entre muchas más contradicciones.


¿Sois de esos que les gusta analizar cada paso que dan, preguntarse el por qué de las cosas tantas veces como les sea posible, adentrarse en las mentes subjetivas de cada individuo? ¿Perforar cabezas ajenas y penetrar en lo más profundo de su cráneo en busca de algo más que sus cerebros muertos, marchitados? ¿Creéis que sois capaces de todo por qué aun no habéis encontrado a ese alguien capaz de pararos los pies, de dejaros boquiabiertos, asombrados por lo tan equivocados que estuvisteis? ¿Sois conscientes de que ese alguien existe? ¿De qué tal vez ya lo hayáis encontrado y es él quién lleva el juego? ¿Qué al igual que tú tienes tus experimentos otros también los tienen y puede que tú seas ambas cosas en distintos campos? Es decir, a la vez que experimentas eres experimentado y él sabe como actúas, sabe cómo eres, sabe lo que realmente quieres pero no dice nada y se limita a seguir la cadena utilizándote como parte de su colección. Porque en el fondo es como vosotros solo que un tanto menos cautivado en él. Cuando estáis tan ocupados estudiando vuestro alrededor él lo hace en sí mismo ¿De qué manera? Dándose a conocer, encontrando varias opiniones sobre él, estudiándolas al mismo tiempo que le estudiáis solo que con ventaja. No se encierra sino que se expresa de manera sincera, explora, conoce, experimenta tanto consigo como con los suyos, pasea la mente de vez en cuando en busca de algo que vaya más lejos del por qué. Simplemente por despecho y por placer.

Opinión personal, siempre he creído que quienes no dejan de analizar a los demás, de tratar de entender el por qué de todas sus acciones, de ver el mundo a través de los ojos de otras personas… es que tienen un "problema: se han aburrido de sus vidas, causado por motivos pasados. Imagino que lo hacen porque no encuentran en ellos su propia "personalidad, que no son capaces de ver la vida que no sea reflejada en un cristal. Se asemejan a los árboles, flores, etc. De ellos evocan varias raíces que desembocan en la tierra alimentando, cada una de ellas, su cuerpo y mente. Aunque, aún siendo así, son diferentes entre ellas. Por mucho que sus raíces, pensamientos, gustos sean de tal forma, todos ellos en conjunto, son los que los hacen como son: Un cuerpo exteriormente en orden pero interiormente de un caótico estresantemente desastroso, desordenadamente impactante, delirantemente apasionado y espeluznantemente interesante.

martes, 15 de junio de 2010


~ Y ahora que noto mi mano alrededor de su cuello, mis dedos apretando su piel cortandole el flujo sanguineo, durmiendolo con la fuerza dominada por el impulso de acabar con su vida. Noto como su pulso va disminuyendo, su aliento rebota sobre mis labios sedientos de sus besos, sus ojos van entrecerrandose y ya apenas le quedan energías para combatir.. la muerte. No volvería a llorar, reír, soñar, pensar, amar. Y habría muerto amando a la equivocada, a la que lo ha dormido su cuerpo y mente para siempre.



Atrapados en una habitación sin salida donde, allá donde mirasemos, no veiamos más que cuatro paredes blancas. Sentía como se iba acabando el aire limitado de aquel lugar. No sé si era la falta de oxigeno en mi cerebro o el egoísmo que, por primera vez, asomaba de mi ser. Pero deseaba, con fuerza, que los pulmones de aquel que ahora me parecía un extraño se ahogaran en su propia sangre. Quería dejar de escuchar su respiración inconstane y dificultosa. Ansiaba que su corazón dejara de producir aquellos amargos latidos a contratiempo cuando, anteriormente, había anhelado su melodía. Ahora odiaba el pronunciar de aquellos labios morados y marchitados por el frío un te quiero con esa voz ronca y aspera. ¿Por que tenia que dejar de quererle justo ahora, ahora que podia acariciar los labios de la muerte con los mios? ¿Por qué no podia seguir amandolo y morir feliz sabiendo que lo hacia a su lado, entre sus brazos, acunada con sus besos? ¿Por que necesitaba acabar con su vida? Si él murises le poseeria totalmente al igual que el poco aire que quedaba. Su ultimo suspiro que, tal vez, me diese las fuerzas necesiarias para encontrar una vía de escape. Si él muriese sería libre de actuar sin emociones ni sentimientos de por medio. Yo y solo yo en las puertas del cielo.
(En la locura de mis sentidos)

Niñez


Cuando éramos niños esos dibujos nos contarían nuestras ilusiones, emociones y tensiones. Nuestro porvenir, sueños, metas, consideraciones. Argumentaríamos esa verdad con la visión de nuestros ojos, aclamaríamos un poco de atención y diríamos que sus ladridos eran algo ostentosos. Que yo llegué a tocarle una oreja, que yo llegué a tocarle el lomo, yo le acaricié más que ella y que a mi me dio un dulce beso melodioso. Que cuando volvías a tu casa te seguía esperando que le acariciaras, como última vez antes de buscar cobijo. Y si ese perro estuviese abandonado lloraríamos los primeros minutos (pobrecito) para después contar que era un honorable caballero en busca de dragones contra los que luchar y princesas que rescatar. Sin dueño o pretensiones, sin hogar donde llorar. Que las niñas son tontas y feas, que los niños lo son más. Los profesores nuestros padres fuera del horario extraescolar. Que un pez puede ser un avión y un avión una estrella y esa estrella mi casa y mi casa donde crezco y desvanezco mi imaginación volviéndome cuerdo habiendo vivido una ficción.

miércoles, 9 de junio de 2010


Grotesco, arrogante, rídiculo, extravagante, mal educado, insensato, estúpido, engreído, celoso, agresivo, violento, vulgar, orgulloso, libertino, obsceno, vanidoso, ambicioso...
Solo los que estén dispuestos a matar serán los que se harán con el poder.
Solo quiénes estén dispuestos a morir obtendrán la absoluta libertad.
¿Que prefieres?
Luchar, no me asusta morir.
¿Qué pasa con los que no nos da miedo reivindicar nuestros ideales sin temor a perder?
Esos... esos lo tendrán todo bajo sus pies.
Somos capaces de cambiar el mundo, si queremos... si estamos dispuestos.

¿Arte?


¿Qué es el arte? Según Kant el arte es todo aquello que creamos sin ninguna finalidad de utilización biológica ¿Es eso posible? Mayoritariamente, pero también existe una minoría del 10% que lo contradice y es algo que no se puede ignorar.
Hace ya un tiempo, tal vez demasiado para que lo recuerden, un supuesto artista añadió a su exposición un perro callejero y hambriento. Lo amarró y lo dejó allí, enfrente de una pared blanca dejándolo morir de hambre. El pobre animal solo duró un día en aquel lugar, luego murió. Lo peor de esto es que fue visitado, abucheado y reconocido pero nadie se atrevió a soltarle, nadie se atrevió a alimentarle, nadie hizo nada por él. Esa crueldad no cubre ninguna necesidad biológica ¿Se puede entonces considerar arte? Me perdonarán pero cualquier tortura y ya no hablemos de la propia muerte injustificada e inmoral no puede ser considerada de tal forma, sino como lo que es en verdad: una desfachatez y crueldad.


Este hombre se defendió diciendo “hay muchos perros que mueren diariamente de hambre, yo solo lo sitúo delante de una pared blanca con una buena iluminación y les muestro la realidad.” Con tales argumentos uno puede comprender lo que este enfermo quería transmitir pero nunca perdonarlo o aceptarlo. El fin no justifica los medios, no en estos casos ya que a un animal no se le puede dar la oportunidad de elegir si está dispuesto o no a morir por tal causa. Creo que existen otras formas para dar a entender lo que quiere decir como por ejemplo una exposición fotográfica, etc. Y para los que no están del todo en desacuerdo con lo que digo imaginen que en vez de un perro hubiese sido un niño. Expondríamos un tema rutinario que es la muerte de varios críos tercermundistas por hambre sin que hagamos nada para evitarlo. ¿Lo aceptarían de ser un humano quién estuviese allí atado, muriendo de hambre, humillándolo públicamente? Mirarle a los ojos y pensar que podría tratarse de nuestro hijo, hermano. ¿Consideraríais a eso arte? ¿Aceptaríais tal medio de reivindicación? No, por supuesto que no.


Por mucho que tratemos de cambiarlo nosotros no somos más que otra especie animal con la suerte, si lo podemos llamar así, de tener la capacidad de pensar y razonar aunque a veces no lo demostremos. Deberíamos ser, constantemente, conscientes de ello.

Aquí pueden leer más, tal y como sucedió.
http://wvw.nacion.com/ln_ee/2007/octubre/04/aldea1263590.html

La vida es sueño


Es verdad, pues: reprimamos
esta fiera condición,
esta furia, esta ambición,
por si alguna vez soñamos.
Y sí haremos, pues estamos
en mundo tan singular,
que el vivir sólo es soñar;
y la experiencia me enseña,
que el hombre que vive, sueña
lo que es, hasta despertar.


Sueña el rey que es rey, y vive
con este engaño mandando,
disponiendo y gobernando;
y este aplauso, que recibe
prestado, en el viento escribe
y en cenizas le convierte
la muerte (¡desdicha fuerte!):
¡que hay quien intente reinar
viendo que ha de despertar
en el sueño de la muerte!

Sueña el rico en su riqueza,
que más cuidados le ofrece;
sueña el pobre que padece
su miseria y su pobreza;
sueña el que a medrar empieza,
sueña el que afana y pretende,
sueña el que agravia y ofende,
y en el mundo, en conclusión,
todos sueñan lo que son,
aunque ninguno lo entiende.


Yo sueño que estoy aquí,
destas prisiones cargado;
y soñé que en otro estado
más lisonjero me vi.
¿Qué es la vida? Un frenesí.
¿Qué es la vida? Una ilusión,
una sombra, una ficción,
y el mayor bien es pequeño;
que toda la vida es sueño,
y los sueños, sueños son.

martes, 8 de junio de 2010


Al ponerse el sol despierto y vagabundeo por los callejones del centro. Adoro la tenue luz de las farolas, el ronroneo de algún gato hambriento, el aullido de un perro maltratado, los gemidos de una puta y las risas de quiénes la gozan.
A medida que avanzo se hace silencio y durante unos instantes mi taconeo es el único interprete de una melodía vanguardista en honor a una sencilla noche mundana. El aire ondea mi corto y alborotado cabello y ahora soy yo quien ronroneo hambrienta, los minutos pasan y las horas se acortan… es el momento de elegir.
Y entonces se cruza ante mí lo esperado. Él, de cabello largo recogido débilmente en un sucio coletero, lucía un hermoso sombrero de copa donde tenía espacio suficiente para guardar sus ideas. Y su cuello… era ahora cuando debía actuar.
Sostuve su mirada un largo tiempo, el suficiente para cautivarle, y luego me dejé caer en sus brazos somnolienta. Marqué mi respiración con el vaivén de mis pechos apresados en un estrecho corsé y entonces volví a mirarle soltando un tímido e inocente suspiro. No dije nada, no hablé ni intercambié palabras, no había tiempo para eso y tampoco lo necesitaba.
Ya era mío, en su cara no había ni rasgo de extrañeza o miedo en sus ojos, lo había conseguido, manipulado, estaba en trance… solo su constante y acelerado pulso podía advertirme de que había llegado el momento.
Clavé mi mirada en su cuello y acerqué lentamente mis labios aparentemente tranquilos e insospechadamente ansiosos, abrí sutilmente la boca y de ella asomaron unos refinados y afilados colmillos que me permitirían penetrar en él sin ningún esfuerzo.
Ahora, cuando su cuerpo sobresaltado ya se había acostumbrado a la ponzoña era cuando empezaba lo excitante. Su cuerpo empezó a estremecerse y sus brazos que antes me habían sostenido en el aire como si flotara habían empezado a endurecerse y a debatir contra mi cuerpo quién de los dos vencería. Obviamente, mi fuerza superaba sin estragos la de un humano. Le empujé y lo lancé contra la pared haciéndole caer al suelo. Él se puso en pie, algo que me extraño ya que todos suelen morir con el impacto.


[Continuará]

lunes, 7 de junio de 2010


Juntas, otra vez, en ese viejo rincón que nos permitió disfrutar de nuestra compañía.

Escondíamos nuestras caricías con sonrisas y picardías que nadie entendía, nuestros besos con excusas infantiles y con juegos trasnochados, nuestros flujos con el coraje de mentir a quiénes nos han críado y nos crían.

¿Qué dirían de saber la verdad? ¿Qué dirían de nuestra bisexualidad? ¿Qué dirían si supiesen que sus niñas se quieren más que como amigas? Nada.
No podrían decir absolutamente nada, hacer, intentar, destestar…

Desde el día que te conocí me pregunté como de salada estaría tu piel y ahora puedo decir que el mar la envidiaría.

Hasta arriba de sustancias tachadas como ilegales e inmorales, que te matan, corroen y pudren por dentro.

Cada uno de los sentidos se abren a más placer del que uno puede imaginar o llegar a experimentar en una noche, tan solo una noche.

Me pregunté si podía, si sería capaz y lo cierto es que quería solo me faltó saber aprovechar la oportunidad.

Dicen que de esta forma los problemas no desaparecen, que a la larga no te hará feliz pero lo cierto es que un buen fin de semana te cura todos los males.

domingo, 6 de junio de 2010

Desengaño de las mujeres



Puto es el hombre que de putas fía,
y puto el que sus gustos apetece;
puto es el estipendio que se ofrece
en pago de su puta compañía.

Puto es el gusto, y puta la alegría
que el rato putaril nos encarece;
y yo diré que es puto a quien parece
que no sois puta vos, señora mía.

Mas llámenme a mí puto enamorado,
si al cabo para puta no os dejare;
y como puto muera yo quemado

si de otras tales putas me pagare,
porque las putas graves son costosas,
y las putillas viles, afrentosas.

"Y en ese delirio era capaz de dividir todos los componentes y analizarlos por separado, añoraba esa sensación utópica en lo que todo te parece un sueño"









jueves, 3 de junio de 2010


Día, cantadle aunque dormido
A esta noche aunque despierta,
Magnificamente dolorido
Sueña con el alma abierta.
[Aquel
Que no se quiere
Al dejarse querer
[Él
Abobinablemente perfecto
Sufre de amor por un espectro
[Aquel
Dulce y arrogante
Sueño inconsciente
¡Ya hay suficiente!
En una realidad que miente
Al que llamamos el subsconciente.
No cabe lugar para un falso testimonio
¡Arded con el demonio! En esta vida
No será, más, tu alma bienvenida.
[Él
Que por el día es feliz
Y en la noche llora al infeliz
¿Por quién?
Por ella:
Cual canto de sirena,
Hermosura venérea.

[Ella
Mariposa sin serlo
Febrilmente bella
Narcisa sin espejo
Adorablemente perversa

[Aquella
Locura sin sentido
Que inmortaliza al padecerla
¿Quién la cree cuando dice que:
Ensimismada en el juego
De quien cree que no creo
Al que cree creyendo
Que cree que si creo.
Cuando, en realidad, creo
A quien cree que no creo?

¿A quién?
[A él
Ángel sin plumas
Demonio sin fuego
Tristeza sin lágrimas
Un yo sin ego.
Música sin melodía
Sufrimiento sin dolor
Una noche sin el día
Sexo sin amor.


Etiam et volo



Siento atrás de mí como tus piernas me aprietan con fuerza, como tu aliento recorre mi espalda, como me desgarras la piel. Me estremezco con el hiriente frescor de la sangre que se corre en el camino anteriormente dibujado por tus labios, y encuentro en ese incesable dolor el placer. Me retuerzo de mil formas que desconocía mientras intento salir a flote en un mar de sudor y flujos. Me envuelvo ingenuamente en tus violentas caricias y vuelo alrededor de tu cintura tratando de encontrar lo que anhelamos, ese camino que nos llevará de vuelta a la felicidad. Mejor, incomparable. Pierdo el conocimiento, me descontrolo y ya no puedo pararlo, ni quiero hacerlo. Incesantes escalofríos me envenenan junto a tus miradas deseosas e impacientes que me gritan, suplicando, que siga, que continúe, que no pare. Me enloqueces, te ansío. Te busco bajo las sabanas e intento deshacer el nudo que hicieron tus dedos con los mechones de mi cabello. Subes, bajas y yo me desvanezco. Deliro y ya apenas soy consciente de nada más que no esté en contacto con mis sentidos. Muerdo fuertemente tus labios hasta hacerlos llorar, corto el aire que se cuela entre los pocos milímetros que hay entre nuestros cuerpos y pongo, totalmente, tu cintura contra la mía. Me aferro a ti convirtiéndonos en uno solo. Y cuando creas que ya no cabe nada, tú empuja un poco más para así poder perderme definitivamente.
No me importaría no volverme a despertar siempre y cuando recuerdes este momento tal y como yo lo recuerdo: el mejor de los errores.