
~ Y ahora que noto mi mano alrededor de su cuello, mis dedos apretando su piel cortandole el flujo sanguineo, durmiendolo con la fuerza dominada por el impulso de acabar con su vida. Noto como su pulso va disminuyendo, su aliento rebota sobre mis labios sedientos de sus besos, sus ojos van entrecerrandose y ya apenas le quedan energías para combatir.. la muerte. No volvería a llorar, reír, soñar, pensar, amar. Y habría muerto amando a la equivocada, a la que lo ha dormido su cuerpo y mente para siempre.
No hay comentarios:
Publicar un comentario