lunes, 31 de enero de 2011

Tu calidez

Yo no buscaba a nadie porque ya había encontrado a alguien, te había encontrado a ti.

viernes, 21 de enero de 2011

Mi ex-idea sobre el amor

Algo que escribí hace ya dos años, cuando me prometí a mi misma que jamás estaría con nadie, cuando creía que pareja significaba atadura, y el querer: dolor. Ahora me doy cuenta de que no tiene porque ser así, no si encuentras quién no lo convierta en eso.

Todo el mundo sabe con certeza que existe aunque no lo hayan experimentado.
Todos saben que lo cura el tiempo y que no es para siempre; que duele y deja huella, que gusta y aborrece, que es dulce y masoquista, que vive de mentiras, que es y no es para dos.
Todos creen que lo encontraran y pierden el tiempo buscando y luego se lamentan mirando el reloj pensando en los días, meses e incluso años desperdiciados.
Vosotros que buscáis el dolor y la desesperación, que anheláis un sentimiento que jamás encontrareis, y no por el echo de que no exista sino porque os habéis creado una idea equivocada de lo que en realidad es.
No todo son nubes color de rosa y miradas empalagosas, no creáis que sea siempre felicidad, pues es, simplemente, el camino hacia la amargura, la pena y la rabia interior. Hacia la pérdida de la cordura, un trastorno un único sufrimiento: el haber ganado una pérdida.
¿Todos decís que si? Pues yo digo no, no quiero vivir esperando un tormento

jueves, 20 de enero de 2011

Y... lo que venía atemorizándome desde el primer momento parece cobrar vida con el tiempo.
Como una vela, como el viento, como un suspiro, como un río... Cuando se queda sin aire y se apaga, cuando queda resguardado y para, cuando ya no tiene fuerzas y no se escucha, cuando desemboca, de boca en boca, en la mar pierde su lucha.

lunes, 10 de enero de 2011

mi tú

Tranquilo, duerme... no te volveré a incordiar con mis movimientos inoportunos que te despiertan de un hermoso sueño. ¿Crees que es imposible? Tal vez, pero prometo que lo intentaré y si lo consigo será por el mero hecho de no haberme parado a soñar. Significará, que por ti he pasado la noche en vela: acurrucada en tu pecho que mece mi incansada cabezota; que te estuve observando toda la noche; que he recorrido cada parte de tu cuerpo con la llema de mis dedos, con la punta de mi lengua, con el extremo de mi cabello, con mis pechos; que he empañado el cristal por el cual asoman tus curiosos ojos con mi aliento. Que me dio tiempo de componerte una melodía sin notas ni rítmica que te acune antes de que saliera el sol; que pude darte todos los besos que retuve por no agobiarte; que estuve esperando el momento oportuno, cuando despertaras, para recordarte lo mucho que te quiero.
Y si no has pasado frío será porque te abracé tanto como fue necesario y más.