Y... lo que venía atemorizándome desde el primer momento parece cobrar vida con el tiempo.
Como una vela, como el viento, como un suspiro, como un río... Cuando se queda sin aire y se apaga, cuando queda resguardado y para, cuando ya no tiene fuerzas y no se escucha, cuando desemboca, de boca en boca, en la mar pierde su lucha.
Permitid que sea sincera, de buen comienzo. No seré de vuestro agrado, las mujeres sentirán envidia y los hombres repulsión, no os agradaré ahora y os agradaré mucho menos a medida que avancemos. Os lo advierto, no es ni un alarde ni una opinión, si no simple y llanamente un hecho
jueves, 20 de enero de 2011
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