domingo, 8 de agosto de 2010

Quiéreme si te atreves


En una ocasión me quisiste ¿Verdad? ¿Verdad que lo hiciste? Aunque solo fuese por un instante… ¿Lo recuerdas?
No sé a que próposito a veces dices lo que dices o haces lo que haces, ni lo que quieres que entienda con ello. ¿Recuerdas alguno de esos momentos? Tú que no sueles acordarte de las cosas, dime ¿los recuerdas? ¿Son solo imaginaciones mías o en verdad estuvieron más que bien aunque un tanto desconcertantes?
- De ahí no me mueve nadie – me he dicho en un par de ocasiones pero al final mi preocupación por lo que pasa por tu cabeza en esas circunstancias, que es lo que piensas o como nos imaginas de lejos, desde otro ángulo que no sea el nuestro en esos momentos; me atrapa. Tu cabeza, tus chifladurías, delirios, pensamientos, tus palabras… la forma que tienes de expresarte, todo eso es lo que me atrapa. Hay tanto lenguaje no verbal…
En tus ojos se vislumbra todo aquello que callas. Pero… son siempre tan desafiantes. Me ponen a prueba al mismo tiempo que inspeccionan lo que pienso ¿Alguna vez lo averiguaste? Obviamente, no. En tu mirada hay una mezcla de curiosidad y miedo, o asi es como me miras… tal vez no te des cuenta. ¿Crees que puedo hacerte daño? ¿Crees que querría hacerlo? Si de verdad lo crees… ¿Por qué aún no lo he hecho? O bien, ¿Tienes miedo de hacerme daño? ¿Quieres hacerlo? Eso es algo que solo me concierne a mi.
- Para mí tu eres… tú eres…
Sin concluir la frase, buscaba inútilmente en mi memoria un término de comparación, que no acertaba a encontrar. Estas son las palabras con las que un gran poeta se atrevió a continuar su carta – Becquer – Pero lo cierto es que yo nunca fui una gran poeta. Él intentaba explicarle a una mujer hermosa que era la poesía, pero no se dio cuenta de que la poesía es el más anhelado sentimiento, la más buscada de las emociones según el momento. Y él se mostró perdidamente enamorado de ella con lo que se atrevió a decir “la poesía eres tú”. Ella con la curiosidad burlada en su rostro le miró frunciendo el ceño ¿A qué jugaba? Apuesto que pensó ella. Y yo, yo pienso igual. ¿A qué juegas? ¿No crees que llevamos así ya demasiado tiempo? Hay que encontrarle un fin, un buen fin. Uno que nos prometa el poder contar una buena historia cuando llegue el momento de dejarnos, ya sea ahora o de aquí un tiempo. Eso no importa, el futuro no existe. De lo único que podemos estar seguros es del pasado pero nuestra vida sucede constante e inevitablemente en el presente. El futuro es una mera invención para tenernos ocupados en el presente y dar una explicación a nuestros actos del pasado. Tú y yo nos lamentamos de no poder volver a nuestra niñez ¿Pero de verdad no podemos? ¿Quién nos impide escalar las montañas que dijimos que escalaríamos? ¿Convertirnos en esos arqueólogos, veterinarios, astronautas que todos los niños hemos soñado? Nadie. Y yo te propongo… hagamosló sin importarnos el mañana. ¿Capaz o incapaz?

5 comentarios:

  1. Para quién lea:
    Tienes que ver esa película. Una de las pocas románticas que vale la pena ver =)

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  2. jaja Gracias :)
    >.< intentaba escribir una carta
    "de amor" a lo bécquer .. en fin, me he quedado en el intento XD

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  3. Joder pues yo considero que te a quedado de puta madre ).(

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  4. te ha quedado de maravilla Eva. muuuuuuy buena :)

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