Capítulo VIII
Tres de la madrugada y aún no había sucedido nada, nada especial. Lo más lógico sería que en una noche de luna llena tan perfecta como aquella Nicolás se viera sumergido en esa hermosura pero, por el contrario, se veía atrapado en un sinfín de recuerdos. Seguía en ellos, era como volver a revivir toda su vida de forma resumida, dejando de lado los acontecimientos poco entretenidos o carentes de importancia… importancia para él. Fue entonces cuando, ensimismado en su subconsciente, le pareció caer de lo más alto de una torre o acantilado para, con el sobresalto, verse en el mismo lugar donde se había dejado hacía unos minutos. ¿Un viaje astral? Tal vez, nunca le parecieron del todo ciertos pero tampoco los veía improbables.
- Ahora atento – se decía para sus adentros – este es el momento preciso en el que tus sentidos deben agudizarse de tal forma que puedas encontrar lo que hayas buscando. ¿Recuerdas aquella conversación con aquella chica? Pues bien, es ahora cuando se decidirá quién de los dos ganó. – Aminoró su inconstante respiración hasta tal punto que parecía ahogarse y se dijo, por última vez
– Jamás encontré tanto ‘amor indescriptible mientras exististe. – Y bajó su cabeza lenta y tristemente. – Te quise más de lo que crees, no sé si por tu talento o por qué, pero lo hice. – Y es que el corazón de Nicolás desde el momento que la vio perteneció a esa misteriosa mujer. Fue por ella por la que se volvió a esa casa, esa que una vez fue de su padre. Y también empezó a practicar más a menudo la pesca porque, a ella, le encantaba el mar, el océano, los lagos, un río, una cascada… en fin, cualquier cosa que fuese agua. Nadaría en un vaso si pudiese, pero ni cuando era niña pudo cumplirlo.
*O*
ResponderEliminarsigueeee!!!!
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
ResponderEliminarseeee, sigue!
ResponderEliminarDe acuerdo.. seguiré.. XD jaja
ResponderEliminaren verdad no se muy bien como seguir!! T.T
tengo la idea peroo.. bf no se no se, ya se me ocurrirá sino os pongo el final y listo XD