
Él: Me ha encantado conocerte, ha sido un placer.
Ella: ¿Ya te vas? ¿Aquí acaba todo?
Él: Si ¿no pretenderás que me enamore de ti?
Ella: ¿Por qué no?
Él: No quiero verte llorar eternamente
Ella: No lloraré eternamente
Él: ¿Cómo piensas remediarlo? Te conozco de hace una semana y no has dejado de llorar ni si quiera para respirar.
Ella: ¡Compraré caramelos, dulces, golosinas!
Él: ¿Y eso remediará algo? ¿Qué cojones tiene que ver? No tiene concordancia, nada de lo que dices la tiene.
Ella: … Una vez me dijeron que uno no puede llorar cuando tiene un dulce en la mano.
Él: ¡Que idiotez!
Ella: Si, que idiotez que el chocolate suplante el sexo ¿Es por eso que siempre llevas contigo una tableta?
Él: ¿Qué?
Ella: Si te quedas conmigo lo único que necesitaremos serán caramelos, no más tabletas.
Él: ¿No más tabletas?
Ella: No más tabletas
Ella: ¿Ya te vas? ¿Aquí acaba todo?
Él: Si ¿no pretenderás que me enamore de ti?
Ella: ¿Por qué no?
Él: No quiero verte llorar eternamente
Ella: No lloraré eternamente
Él: ¿Cómo piensas remediarlo? Te conozco de hace una semana y no has dejado de llorar ni si quiera para respirar.
Ella: ¡Compraré caramelos, dulces, golosinas!
Él: ¿Y eso remediará algo? ¿Qué cojones tiene que ver? No tiene concordancia, nada de lo que dices la tiene.
Ella: … Una vez me dijeron que uno no puede llorar cuando tiene un dulce en la mano.
Él: ¡Que idiotez!
Ella: Si, que idiotez que el chocolate suplante el sexo ¿Es por eso que siempre llevas contigo una tableta?
Él: ¿Qué?
Ella: Si te quedas conmigo lo único que necesitaremos serán caramelos, no más tabletas.
Él: ¿No más tabletas?
Ella: No más tabletas
No hay comentarios:
Publicar un comentario