martes, 13 de julio de 2010

El pescador 6



Capítulo VI

Había llegado el día, el fin de su padre estaba a punto de comenzar. Se notaba, podían sentirlo en el aire… ese algo inexplicable pero del que todo el mundo es consciente. Todo sucedió de tal modo: Su padre estaba sentado junto a la ventana viendo caer las últimas ojas de los árboles y lo entendió, entendió que hoy era el día que iba a morir.
- ¡Nicolás! – gritó – ven hijo, quiero decirte algo – Nicolás se apresuradamente se acercó a él sin decir nada, escuchando atentamente – Tienes que prometerme algo. Ya sé que lo que más quieres en este mundo es llegar a la Luna.
- Por primera vez – interrumpe Nicolás.
- Si bueno, por primera vez – rechista su padre, pues él había visto en las faldas de su madre, cuando solo era un crío, como un hombre caminaba sobre ella. Más tarde intentaron demostrar lo contrario y convencer al mundo entero de que aún ningún ser humano había pisado sus cráteres. Obviamente Nicolás era de quiénes lo creían. - Sea como sea hijo, es un sueño precioso, maravilloso, ¡envidiable! Pero… es solo eso, un sueño. Aquí no tendrás la preparación que necesitas y tus notas en el instituto, bueno… al menos apruebas. Lo que quiero decirte es que ya sabes que nuestros antepasados siempre fueron pescadores, mi padre fue pescador, yo soy pescador y tú… tú lo llevas en la sangre. No te compliques la vida. Prométeme que seguirás con la tradición.
- No puedo, sabes que no puedo. Si es necesario viajaré, me formaré en otras escuelas especializadas, mejoraré mis notas, lo que sea con tal de cumplirlo. Para eso están los sueños ¿no? – La cara de su padre cambio mientras pronunciaba aquellas palabras y Nicolás no pudo negarselo. – Esta bien padre, te lo prometo. Pero quiero que sepas que harás de mí un ingenuo soñador.
- Siempre lo fuiste – y sonrió por primera y última vez en mucho tiempo.
Nicolás recogió esa misma noche el cuerpo inerte de su padre e hizo una llamada a su madre quién por teléfono rompió a llorar desconsolada.
- Mama, si no te hubieses ido, si no me hubieses alejado de ti… te abrazaría como mereces – dijo irritado e impotente y colgó. Estaba un poco enojado con su madre por haberle dejado solo pero ahora tenía la libertad que tanto había anhelado.

2 comentarios:

  1. Me ha encantado Eva. Escribes mejor que antes, la historía es muy creíble, los personajes muy acertados... ;)

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  2. muchas gracias.
    Aunque... no acaba aqui, de esto hay para rato. Y no va a acabar como se cree. Esa es mi meta, sorprender con el final.
    espero conseguirlo T.T

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