jueves, 15 de julio de 2010


Me empapo de música clásica y poesías de autores que enjuagaban sus plumas en sorbos de absenta mientras me acompañan un puño de insultos enriquecidos por gritos. Intento evadirme, ese es mi fin. A pesar de lo que dijera Nietzche, empiezo a dudar de que el cómo sería encontrado por quiénes saben el qué que quieren. No estoy de nada segura pero tampoco creo que me equivoque demasiado, al menos no lo suficiente como para decir que estoy totalmente errada. Relevante, en verdad lo que me preocupa en estos instantes es el verme un año más igual. Estoy encerrada en una cárcel donde las paredes están hechas de algo supuestamente parecido al hormigón, adornadas por cuadros y fotografías que no trasmiten nada, que no me hacen recordar nada y que no me gustan nada. Nada, eso es de lo que estoy rodeada, de la nada. De ignorancia, de vidas soñadas no realizadas, de yos insatisfechos, de rabias claustrofóbicas enmascaradas por materializaciones. ¿Por qué sonrío cuando me dicen que te pasa? ¿Por qué me miento a mi misma haciéndome creer que las cosas van bien, que van como deberían de ir, van como quieren y me dejan que vayan? ¿Por qué esperar a la mayoría de edad? El ser o no independiente y capaz de tomar tus propias decisiones, o sea como lo dirían nuestros padres, el ser mayores o lo suficiente. Es algo que no puede darse por supuesto al llegar a tales años de vida, no puede ser entendido por un número, un mísero número que no dice nada más que tu edad. La madurez, o algo parecido, no nos llegan en un momento concreto de nuestra adolescencia, es algo que se va formando con el tiempo y cada uno emplea el necesario. Puede que en verdad, los dieciocho, sea el tiempo mínimo que nos permite el gobierno para conocer y querer a nuestros padres. Y con ello, darles la oportunidad de conocernos y querernos.

5 comentarios:

  1. La clave es conocerse a uno mismo. Demuéstraselo a los demás y sé implacablamente consciente de ello para que ellos lo sean. No dejes de querer a nadie, pero ante todo quiérete a tí. El mundo no cambiará por las ideas que tengas, pero sí lo verás a tu modo. A mí me llevó tiempo.

    Y si no les gusta: jódanse.


    :) un abrazo Eva

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  2. Yo no busco cambiar el mundo, el mundo está bien asi como está. Lo que quiero es hacer ver a las personas las cosas como yo las veo, a través de mis ideas... y demostrar que las cosas pueden ser como uno quiera que sean. Solo hay que darles imaginación.

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  3. No hablo de cambiar el mundo. Hablo de qué a veces el mundo nos decepciona y nos pasa esto.

    Hablo de cambiar la visión que uno tiene de él, de la vida en general. Para hacer las cosas bien hay que tomárselas con calma, y para estar en calma hay que deshacerse de lo que nos ata a nuestros miedos y liberarse.

    Hay que ser consciente de nuestros ideales, pero aún más consecuente con ellos; no hay que dejarlos morir ni que vayan a la deriva por el qué dirán, o qué pasará. O por mil motivos más, pues también puedes cansarte de ellos porque los tienes suficientemente asimilados para ti y a veces no necesitas más que eso por responder tus preguntas. Hay que mojarse. Es mejor cuando materializas lo que tienes en tu preciosa cabeza.

    Si sabes lo que vales, demuestra lo que te mereces. Para mí la realidad es esa, todo lo que anide en mi cabeza importa y es lo que me identifica y me hace quererme. Pero si no lo materializo solo ha existido en mis neuronas y nada más. Eso es lo que yo trato de evitar desde no hace mucho.

    Vale la pena. Es como pasar al siguiente nivel. WUHU!!!!!:) xD


    Veo que hoy tienes un gran día pa pensar eh. Sinceramente pienso que esto nos pasa por pasarnos de 'listillos' por así decirlo. Somos muy inteligentes Eva, y créeme que lo sabemos y tampoco tenemos porque ocultarlo (..vaya flipe, viva la humildad xDDDDD). Creo que si los demás fueran conscientes de tantas cosas a la vez les rebentaría la cabeza. La clave es relajarse y poco a poco, la buena letra... ya la llevamos escrita en nuestras almas. ¿No?

    Anda dime qué piensass

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  4. Pienso que tienes razón respecto al principio. Yo lo materializo escribiendo, en mis fotografías y próximamente videos. Pero no me creo tan inteligente, pienso que en verdad todos somos conscientes de ello pero depende de nosotros dejarlo salir y asimilarlo. Eso es mi único mérito del que no estoy orgullosa. Dicen que para ser totalmente feliz hay que ser un estúpido, ingenuo, iluso etc. Y es que lo que todos queremos es ser feliz y si alguien se atreve a mentirse y negarlo... no seré yo kien le crea.

    PD: Mi texto iba hacia mi familia. Lo escribí una vez muy cabreada.

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  5. Yo sí que pienso que eres inteligente. No creo que sea solo amor al arte lo que te rodea, para mí tú tienes algo más.

    Yo también tuve problemas en casa, y gordos. Cuando me reconcilié conmigo mismo hice igual con ellos... Con mis padres y hermanos. Cuando tienes una estabilidad y una base sobre la que luchar y empujar pa'lante tus sueños, la cosa cambia. Soy más feliz.

    Esa es mi historia :) Un beso Eva

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